Querida Inocencia:
Querida inocencia,
El tiempo pasa y aún tú presencia causa estragos. La luz no se ve. La luz nunca ha estado. Lo llamo a él, sí, al mismo sentido común que sin estar en los más necesitados, sin estar en los que más le requieren, es capaz de mover masas por medio de un ser, de un iluminado.
No me dejes. No, ahora no. Y se que me estas dejando, pero te lo suplico, ahora no. Déjame vivir bajo tú fuerza, bajo la sombra que generan tus alas. Es triste, sí, es muy triste que, después de años junto a ti, después de catástrofes vividas bajo tú escudo, me dejes cuando más te necesito, cuando más aprenderé a estar sin ti.
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